El oscuro negocio en la venta de placas falsas en Bogotá
Los delincuentes no solo cambian las placas para evadir las normas de la ciudad, sino también cuando se roban un carro y quieren venderlo.

La reaparición del mercado de placas falsas en Bogotá prendió las alarmas de las autoridades e hizo evidente todo un entramado de delincuencia que no solo incluye la falsificación de estos elementos, sino el robo de vehículos y la venta ilegal de autopartes.
Según la Dirección de Tránsito y Transporte de la Policía de Bogotá (Ditra), durante 2021 se realizaron 275 comparendos e inmovilizaciones de carros por el motivo B04, que corresponde a la conducción de vehículos con placas adulteradas, retocadas o alteradas. Mientras que por los comparendos por el motivo B06 o conducción de carros con placas falsas se reportaron cinco casos. En lo que va de 2022, estas cifras suben a 35 y 3, respectivamente. Estos carros son decomisados y puestos a disposición de las autoridades.
No obstante, han dicho que “aunque esta modalidad no es nueva y que pudo haber reaparecido desde que empezó a regir el pico y placa extendido (de 6 a. m. a 9 p. m.) los delincuentes no solo cambian las placas para evadir las normas de la ciudad, sino también cuando se roban un carro y quieren venderlo. En ese caso tienen que reemplazar elementos como el chasis, el motor, el computador y, finalmente, la placa, para que todo coincida. Ahí es cuando también entra a jugar el mercado de partes o los llamados desguazaderos”.
De acuerdo con las cifras de la Secretaría Distrital de Seguridad, en Bogotá se roban aproximadamente cuatro carros cada hora. En enero de 2022 fueron hurtados 277 vehículos, eso es 88 más que en el mismo mes de 2021, para un incremento del 47 por ciento, el aumento más alto para ese mes en 12 años.
Debido a la extensión del horario del pico y placa, los delincuentes han optado por ofrecer placas falsas, incluso registradas en el SIM (Servicios Integrales para la Movilidad) y hasta a domicilio a las personas que piensan en saltarse de manera ilegal la prohibición.
El concejal del Centro Democrático Óscar Ramírez asegura que por una placa falsa cobran hasta 250.000 pesos y que estas se pueden conseguir en el sector de La Playa, en el centro de la ciudad.
Camila y Eduardo, una pareja de jóvenes que trabaja en una reconocida empresa de domicilios, le contaron a EL TIEMPO cómo funciona el envío de placas. “Sí nos ha tocado llevar un par de estas cosas, pero no es algo que nosotros podamos decidir. Nos solicitan mediante la aplicación hacer un mandado y pocas veces sabemos si lo que se transporta es o no lo que dice en la app, pero sí nos ha tocado entregar placas”, dicen los dos jóvenes.
Sin embargo, la falsificación de placas es solo la punta de un fenómeno que encierra el mercado del hurto de vehículos y la venta de autopartes usadas en la capital. Entre enero y diciembre de 2021, el mercado ilegal de repuestos presentó un crecimiento de 16,32 por ciento, según la Asociación del Sector Automotor y sus Partes (Asopartes).
Pese a esto, las autoridades han reportado importantes golpes en esta materia. Por ejemplo, el pasado 6 de febrero, investigadores de la Policía Nacional y la Dian reportaron un duro golpe en contra de las estructuras criminales que se dedican a la venta de partes robadas. Fueron incautadas partes robadas por valor de 2.400 millones de pesos.
Según la Policía, este es un fenómeno que tiene gran fuerza en el barrio 7 de Agosto, los sanandresitos de la 38 y San José, La Estanzuela, Kennedy Central, la Primera de Mayo y el sector de Álamos.
La Policía de Tránsito de Bogotá logró recuperar 18 vehículos que habían sido hurtados en la ciudad en lo que va del año
El general Juan Libreros, director de Tránsito y Transporte de la Policía, informó que las modalidades en las que los automotores fueron hurtados son halado, atraco y uno de ellos mediante el uso de escopolamina.
Leo Hans Díaz, una de las víctimas de las bandas dedicadas al hurto de vehículos, contó que antes de que tres delincuentes lo despojaran de su carro, él fue secuestrado en el barrio Modelia y llevado hasta una bodega en Álamos Norte, donde finalmente le quitaron el carro.
“Estamos implementando dos estrategias: la primera es la investigativa, es un trabajo que se está haciendo mediante la seccional de investigación criminal y la seccional de inteligencia, tanto de la Policía Metropolitana de Bogotá como de la Dirección de Tránsito y Transporte, donde estamos identificando, judicializando y capturando las estructuras criminales que se dedican a este delito”, dijo el general.
La otra estrategia es operativa, “mediante puestos de control y planes de verificación que se hacen en varios sitios de Bogotá”.
Créditos: El Tiempo.com





