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Retiran cerca de 30 obras del Museo Nacional de Colombia y la ministra de Cultura lo justifica: el museo «no consiste en servir como instrumento de adoctrinamiento político»

Al menos 30 piezas de tres salas del Museo Nacional de Colombia, en Bogotá, habrían sido retiradas de las exhibiciones permanentes por orden del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, según fotografías difundidas en redes sociales y la posterior respuesta de la titular de la cartera, Paola Holguín.

La medida se conoció cuando la activista e integrante de Colombia Diversa, Marcela Sánchez, compartió imágenes desde su cuenta de X en las que se observan espacios vacíos y marcas en las paredes de las salas de exhibición. Entre los objetos desmontados había afiches, fotografías y materiales vinculados con los movimientos Lgbti, el feminismo, la Unión Patriótica (UP), la Constitución de 1991 y el Acuerdo de Paz de 2016.

«En el museo nacional quitaron de la sala Hacer Sociedad todo lo LGBTI, lo relativo al magnicidio de Bernardo Jaramillo Ossa y el Acuerdo de Paz firmado en 2016. El Verdadero borrado», comentó Sánchez en su denuncia la tarde del jueves 15 de octubre de 2026.

Qué obras fueron retiradas de las salas

Según el reporte de las piezas desaparecidas de las vitrinas, la mayor parte de los elementos retirados estaba en la sala «Hacer sociedad», ubicada en el segundo piso del Museo. De ese espacio habrían salido al menos diez objetos relacionados con la historia Lgbti y los movimientos feministas: la bandera del orgullo que perteneció a la activista Elizabeth Castillo, una campaña de la marcha Lgbt de 2006, un impreso de la Fundación Sí Mujer sobre derechos reproductivos y una fotografía de Humberto Rincón Perfetti sobre una movilización por la ciudadanía plena LGBT. También fue retirada una edición de La Ventana Gay, publicación vinculada a Manuel Antonio Velandia y León Zuleta, activista asesinado en 1993.

En otro sector de la misma sala ya no figuraba el afiche de la campaña presidencial de Bernardo Jaramillo Ossa, candidato de la Unión Patriótica asesinado en Bogotá el 22 de marzo de 1990, ni el afiche de Carlos Pizarro Leongómez, excomandante del M-19 y candidato presidencial asesinado el 26 de abril de 1990. La lista incluye un brazalete de la Alianza Democrática M-19 y otros objetos asociados con la violencia política de las décadas de 1980 y 1990.

Una pared dedicada al período comprendido entre la Constitución de 1991 y el proceso de paz de 2016 fue vaciada casi por completo. Allí estaba el balígrafo, la pluma elaborada a partir de una bala con la que se firmó el acuerdo entre el Estado y las extintas Farc, y el tarjetón de la Séptima Papeleta, movimiento ciudadano que impulsó la convocatoria de la Asamblea Nacional Constituyente de 1991. La intervención alcanzó además la sala «Memoria y Nación», donde fueron desmontadas la mayoría de las imágenes del muro de la diversidad, una instalación dedicada a la representación cultural, social y política del país.

La orden presidencial de retirar imágenes de Carlos Pizarro

La controversia se produce en el contexto de la orden que dio el presidente Abelardo de la Espriella, ese mismo jueves, de retirar de los espacios públicos del Gobierno las imágenes y elementos vinculados con Carlos Pizarro Leongómez, al considerar que representan una apología del terrorismo incompatible con los principios de legalidad, libertad, institucionalidad y democracia que atribuyó a su administración.

La instrucción fue dirigida a la ministra de las Culturas, las Artes y los Saberes, Paola Holguín, durante una visita a la sede de la cartera. «Tampoco vamos a permitir que se promueva el terrorismo. Aquí nunca más los terroristas tendrán un lugar como si de próceres de la patria se tratara. Le he dado instrucciones a la señora ministra para que toda esa oda al terrorismo en la que aparece Pizarro y demás terroristas sea desaparecido de los lugares públicos», declaró el mandatario, quien agregó: «No lo voy a aceptar y eso es precisamente lo que hemos venido a enfrentar. No acepto la apología al terrorismo. En este gobierno se acabó».

La respuesta de la ministra Paola Holguín

La ministra Holguín se refirió la mañana del viernes 16 de octubre a las críticas que circularon en redes sociales y sustentó los motivos de la decisión en el Museo Nacional, un lugar que, como ella misma explicó, refleja «el alma de la Nación».

«El Museo Nacional, como parte del Estado, tiene el propósito de conservar, restaurar, proteger y socializar nuestra cultura. Su vocación institucional NO consiste en servir como instrumento de adoctrinamiento político, foco de difusión de versiones sesgadas de nuestra historia, ni mucho menos en medio multiplicador de la agenda gubernamental», expuso la funcionaria.

En la misma línea, Holguín reiteró que «el Museo Nacional NO puede ser un espacio de apología al delito o revictimización» y destacó que el lugar «tiene que observar los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición». También argumentó que el museo «es un espacio para todos los colombianos, que debe velar, entre otros, por los derechos fundamentales de los niños, que son prevalentes de acuerdo al artículo 44 de la Constitución, y, por tanto, debe protegerlos del acceso a material sensible».

Al final, la ministra resaltó que «la museología y la curaduría de los distintos espacios a cargo del Ministerio, están siendo evaluados y rediseñados para cumplir la misión de salvaguardar, investigar, conservar y difundir el patrimonio cultural, histórico y artístico de la Nación, sirviendo como espacios para la memoria, la identidad y la transformación social».

Quiénes ejecutaron la instrucción

Según fuentes del Museo consultadas por La Silla Vacía bajo reserva de identidad, la instrucción fue ejecutada por el secretario general del Ministerio, Julián Sterling, quien habría acudido al edificio junto con la directora encargada de la institución, Katia González. Las mismas fuentes sostuvieron que ambos seleccionaron las piezas que saldrían de exhibición.

El guion curatorial de la sala «Hacer sociedad» había sido revisado en 2019, durante el gobierno de Iván Duque, mediante un proceso en el que participaron cuatro comités curatoriales. La muestra propone un recorrido por procesos de organización, convivencia, resistencia y reivindicación social y política en Colombia. De acuerdo con dos personas que trabajan en el Museo y hablaron con el medio, las modificaciones a esa museografía deben ser analizadas por instancias curatoriales.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas obras fueron retiradas del Museo Nacional?
Al menos 30 piezas de tres salas de exhibición permanente, según la denuncia difundida en redes sociales y el posterior pronunciamiento del Ministerio de las Culturas.

¿Cuál es la razón que dio el Gobierno para el desmonte?
La ministra Paola Holguín sostuvo que la vocación institucional del Museo Nacional no consiste en servir como instrumento de adoctrinamiento político ni como espacio de apología al delito, y señaló que la museología y la curaduría están siendo evaluadas y rediseñadas.

¿Qué salas fueron afectadas?
Las piezas fueron retiradas principalmente de la sala «Hacer sociedad» y de la sala «Memoria y Nación», ambas en el Museo Nacional de Bogotá.

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