A la cárcel coronel del Ejército señalado de filtrar información de operaciones militares al ELN y a las disidencias de las FARC
Según la Fiscalía, el oficial habría recibido un pago inicial de 15 millones de pesos en Arauca y posteriormente sumas semanales de 30 millones en Nariño para favorecer actividades de narcotráfico.

Un fiscal adscrito a la Unidad Especial de Investigación (UEI) de la Fiscalía General de la Nación logró la judicialización del coronel del Ejército Nacional Carlos Didier Pérez Amorocho, acusado de haberse concertado presuntamente con el ELN y con facciones disidentes de las FARC para entregarles información clasificada y entorpecer operativos militares en los departamentos de Arauca y Nariño.
La investigación penal señala que las actuaciones irregulares del alto oficial habrían iniciado en el año 2020, periodo en el que ejercía como comandante de un batallón con jurisdicción en el corregimiento de Puerto Jordán, municipio de Arauquita (Arauca). En dicho territorio, Pérez Amorocho presuntamente recibió un pago de 15 millones de pesos a cambio de reducir la presión de la fuerza pública y frenar la ofensiva armada contra el Frente de Guerra Oriental del ELN.
Posteriormente, en julio de 2025, el uniformado fue nombrado al frente de una unidad de élite militar con cobertura estratégica en los municipios nariñenses de Francisco Pizarro, Olaya Herrera, Roberto Payán y San Andrés de Tumaco, así como en zonas limítrofes de Cauca y Valle del Cauca. De acuerdo con el material probatorio recopilado por el ente investigador, entre enero y mayo de 2026 el coronel habría establecido pactos delictivos directos con el Bloque Alfonso Cano de la estructura ilegal Segunda Marquetalia.
El expediente detalla que el oficial pactó el cobro de una suma de 30 millones de pesos semanales a cambio de alertar oportunamente a los integrantes del grupo armado sobre las rutas y patrullajes de las tropas militares. Esta filtración facilitaba el transporte de cargamentos de estupefacientes, armamento de alto calibre, municiones y dinero en efectivo hacia corredores del Pacífico. Asimismo, se le atribuye haber frenado el avance de tropas en abril de este año durante una incursión en Nariño, dándole tiempo a cabecillas de la organización para escapar en lanchas rápidas antes de ser interceptados.
Durante los procedimientos posteriores ejecutados en la zona, las tropas encontraron que las caletas de armamento y droga señaladas por la inteligencia previa habían sido desocupadas debido al aviso oportuno. Incluso, según la Fiscalía, por orden directa del propio coronel, parte de los narcóticos incautados fueron arrojados a un río para que los integrantes del grupo ilegal pudieran recuperarlos más tarde. Ante un juez de control de garantías, la Fiscalía le imputó los delitos de concierto para delinquir agravado, cohecho propio y tráfico de armas y explosivos de uso privativo de las Fuerzas Armadas. El procesado no aceptó los cargos.



