Chaparral enfrenta un enjambre sísmico con más de 600 temblores registrados
Un prolongado enjambre sísmico mantiene en alerta al municipio de Chaparral, donde expertos analizan la concentración de sismos frente a precedentes registrados en Estados Unidos y Chile.

La persistente actividad telúrica en la jurisdicción del municipio de Chaparral, Tolima, genera zozobra entre la población local tras contabilizarse más de 600 movimientos de tierra en las últimas semanas. Las autoridades de gestión del riesgo y expertos en geociencias mantienen un monitoreo permanente sobre este fenómeno, categorizado científicamente como un enjambre sísmico.
Un análisis técnico presentado por el profesor Rodrigo León Loya, del Departamento de Geociencias de la Universidad de los Andes, basado en reportes del Servicio Geológico Colombiano (SGC), señala que entre el 20 y el 21 de septiembre se registró una alta concentración de 138 sismos de un total de 140 eventos localizados en la zona, alcanzando un pico máximo de magnitud 4,5. El especialista precisó que la ausencia de un terremoto principal dominante y la poca profundidad de los epicentros —alrededor de los 19 kilómetros— confirman la naturaleza del enjambre frente a una secuencia habitual de réplicas.
El académico explicó que la experiencia internacional muestra escenarios diversos ante eventos similares: mientras en el enjambre de Bombay Beach (California) en 2016 la actividad sísmica se disipó gradualmente sin generar un evento mayor, en Iquique (Chile) en 2014 una serie constante de sismos antecedió a un gran terremoto de magnitud 8,2.
En el contexto local, la recurrencia de los temblores desde el antecedente del 10 de agosto ha alterado la vida cotidiana de los chaparralunos. Varias familias han optado por pernoctar a la intemperie, las instituciones educativas adoptaron temporalmente la modalidad de clases virtuales y las autoridades locales reforzaron el acompañamiento psicosocial para atender la afectación emocional de la comunidad.




