Comienza el bloqueo de señal de celulares en cárceles colombianas para combatir la extorsión
El Gobierno colombiano inició esta semana la implementación de bloqueadores de señal celular en varias prisiones del país ante la escalada de extorsiones y otras actividades delictivas que se coordinan desde el interior de los centros de reclusión, según confirmó el Ministerio de Justicia y del Derecho.

El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), en coordinación con la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (USPEC), comenzó a aplicar esta semana el bloqueo efectivo de señales de telefonía celular en establecimientos penitenciarios de Colombia, como parte de una estrategia gubernamental para frenar la extorsión y el crimen organizado desde dentro de las cárceles.
La medida fue anunciada e instruida directamente por el ministro de Justicia y del Derecho, Andrés Idárraga Franco, durante un acto de entrega de dotación de seguridad al personal del INPEC en la cárcel La Modelo en Bogotá. Según explicó el funcionario, el objetivo es impedir que dispositivos móviles no autorizados permitan a internos coordinar delitos como extorsiones, fraudes y otras comunicaciones ilícitas.
Los primeros penales donde comenzará a operar el bloqueo de señal incluyen los centros de reclusión de Cómbita (Boyacá), Valledupar (Cesar) y La Dorada (Caldas), donde las autoridades han identificado un uso generalizado de celulares para actividades delictivas que impactan no solo dentro del país, sino también en otras naciones de la región.
Idárraga subrayó que “no puede ser posible que existiendo tanta tecnología, el único lugar del mundo donde no funcionan los bloqueadores de señal sea Colombia”, y advirtió que los directores de los establecimientos que toleren irregularidades podrían ser removidos de sus cargos.
La decisión se toma en medio de denuncias de autoridades de El Salvador y de otros países centroamericanos sobre redes de estafas y extorsiones telefónicas que, según investigaciones, estarían siendo coordinadas desde cárceles colombianas, lo que ha generado preocupación internacional.
Desde el Gobierno se afirma que el bloqueo de señal forma parte de una ofensiva más amplia para modernizar el sistema penitenciario, fortalecer la seguridad interna y limitar las posibilidades de que desde las cárceles se perpetúen delitos que afectan a la ciudadanía y la seguridad regional.




