Perú destituye a José Jerí como presidente interino a menos de dos meses de las elecciones
El Congreso peruano aprobó una moción de censura y removió del poder a José Jerí tras solo cuatro meses en el cargo, profundizando la crisis política en el país sudamericano.

El Congreso de Perú votó este martes 17 de febrero para destituir al presidente interino José Jerí, quien ocupaba el cargo desde octubre de 2025 tras la destitución de Dina Boluarte. La decisión se tomó en una sesión extraordinaria en la que 75 legisladores respaldaron la moción de censura, 24 se opusieron y hubo tres abstenciones.
Jerí, de 39 años, asumió la presidencia tras ejercer como presidente del Congreso y lideró el gobierno de transición durante poco más de cuatro meses. Su salida se da en un contexto de creciente inestabilidad política en Perú, que ha visto frecuentes cambios de liderazgo en la última década.
Motivos de la destitución
La moción de censura contra Jerí se basó en acusaciones de inconducta funcional, falta de idoneidad y presuntos actos de corrupción, incluidos encuentros no registrados con empresarios vinculados a contratos estatales y cuestionamientos sobre decisiones tomadas durante su gestión.
Las investigaciones referidas a estos encuentros y otros posibles casos de tráfico de influencias generaron un desgaste político que llevó a que diferentes bancadas legislativas, tanto de oposición como de algunos aliados, consideraran que Jerí no contaba con la legitimidad ni la estabilidad para mantener el cargo.
Qué sigue para el país
Tras la destitución de Jerí, el Congreso tiene previsto elegir a un nuevo presidente interino que asumirá el Ejecutivo de manera temporal hasta el 28 de julio, cuando el mandatario electo tras las elecciones generales del 12 de abril tome posesión.
El proceso deja al país sin jefe de Estado por unas horas, ya que el presidente encargado del Congreso ha rechazado temporalmente asumir el cargo, lo que obliga a que los legisladores se pongan de acuerdo rápidamente para nombrar al reemplazo.
La destitución de Jerí se suma a un patrón de frecuentes cambios de presidentes en Perú en los últimos años, reflejo de tensiones políticas crónicas que han debilitado la estabilidad institucional justo en momentos clave del calendario electoral.




