La sequía por El Niño destruye cultivos y amenaza con hambre a millones en Centroamérica
La pérdida de hasta el 100 % de las siembras de maíz y frijol en Honduras, El Salvador y Guatemala deja a más de 4 millones de personas al borde de la inseguridad alimentaria.

Una sequía sin precedentes recientes, impulsada por el fenómeno de El Niño y el cambio climático, mantiene en estado de emergencia a las comunidades rurales del Corredor Seco centroamericano. Las familias de agricultores de subsistencia en departamentos como Choluteca y Valle (Honduras), así como en regiones de Guatemala y El Salvador, han reportado la pérdida casi total de sus cosechas de maíz y frijol del primer ciclo del año.
El impacto del fenómeno climático ha provocado el secado de ríos y pozos artesanales, la muerte de ganado por falta de pasto y agua, y el agotamiento de las reservas de alimentos en los hogares. Según evaluaciones de organismos de ayuda humanitaria como Oxfam y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), más del 78 % de los hogares evaluados perdió entre el 75 % y el 100 % de sus cultivos, situando a unas 4,2 millones de personas en Centroamérica en riesgo de inseguridad alimentaria aguda.
Ante la gravedad de la crisis, el PMA ha desplegado programas de asistencia financiera directa y entrega de insumos de emergencia para evitar que los pobladores recurran al endeudamiento crítico o al abandono definitivo de sus tierras. Sin embargo, la falta de agua potable, la interrupción de servicios básicos y el retorno de migrantes sin recursos económicos incrementan la presión sobre una población vulnerable que depende únicamente de la llegada de las lluvias para su supervivencia.




