Quién es James ‘Fergie’ Chambers, el millonario detenido en España a petición de EE.UU.

La Policía española detuvo el 10 de julio en Ibiza a James Cox Chambers Jr., conocido como «Fergie» Chambers, un millonario estadounidense heredero del conglomerado Cox Enterprises que se define como comunista y «revolucionario profesional». La detención se produjo en respuesta a una notificación roja de Interpol lanzada desde Estados Unidos que, según sus abogados, lo acusa de delitos de desórdenes y de lavar dinero que habría acabado en poder de Hamás.
Chambers permanece en la cárcel de Aranjuez, a unos 50 km al sur de Madrid, a la espera de que se resuelva la solicitud de extradición presentada por su país, y ha pedido asilo a las autoridades españolas. El Departamento de Justicia de EE.UU. declinó hacer comentarios cuando BBC Mundo le pidió su versión.
Una de las familias más ricas de Estados Unidos
James Cox Chambers Jr. nació en 1985 y fue criado en Brooklyn por su madre, la actriz Lauren Hamilton. La fortuna le llegó por la vía paterna: el clan Cox Chambers posee Cox Enterprises, uno de los mayores conglomerados del país, que nació en 1898, cuando James M. Cox, gobernador de Ohio que llegó a ser candidato a la presidencia de EE.UU., compró el primero de una red de periódicos locales. Con unos ingresos anuales de más de US$23.000 millones en 2025, las empresas de la familia se dedican hoy a negocios como la venta de automóviles, explotaciones agrícolas y franquicias deportivas como los Atlanta Hawks, de los que su padre es uno de los propietarios. Forbes ha listado a la familia entre las diez más ricas de Estados Unidos.
Su inclinación política, según el perfil de la revista Rolling Stone citado por BBC Mundo, empezó a formarse en la escuela St. Ann’s, cuando un profesor le dio a leer «La otra historia de los Estados Unidos», del historiador socialista Howard Zinn. Con el tiempo, figuras consideradas a la izquierda del Partido Demócrata, como Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez, le parecen «vendidos». También se rebeló contra su entorno familiar: participó activamente en las protestas contra la construcción de un centro de adiestramiento policial en Atlanta que su familia apoyaba y financiaba.
De los negocios familiares al activismo
Durante años cobró dividendos millonarios como copropietario del negocio familiar, hasta que en 2023 se desvinculó de él en un acuerdo cuyos detalles no se conocen: según el periodista David Peisner, obtuvo al menos US$250 millones para dedicarlos a sus proyectos «socialistas y antiimperialistas». Financió movimientos sociales contra la violencia policial y adquirió fincas en Georgia y Massachusetts para comunidades que pretendían ser autosostenibles, aunque ninguna prosperó.
Ese mismo año viajó al Dombás, región del este de Ucrania mayoritariamente controlada por fuerzas rusas, desde donde publicó críticas a Ucrania y a los países occidentales que le suministraban armamento. También dijo a la revista Mother Jones que Vladimir Putin es «uno de los mejores estadistas de nuestro siglo» y que los ataques de Hamás contra Israel del 7 de octubre de 2023 fueron «un momento de esperanza e inspiración para decenas de millones de personas».
Una semana después de la marcha contra el complejo policial de Atlanta, participó con activistas de Palestine Action US en la irrupción en un edificio de oficinas de Elbit Systems of America, proveedora del Ejército israelí, en Merrimack (New Hampshire). Mientras otros lanzaban botes de pintura roja y desplegaban una pancarta, Chambers y dos activistas más se encadenaron por el cuello a una de las puertas. Aquel episodio precipitó su salida del país: se fue a Túnez, donde se convirtió al islam, y de allí pasó a España.
El proceso de extradición en España
El 28 de septiembre Chambers compareció por primera vez en la fase judicial del proceso de extradición y dijo al juez que no quiere ser entregado a Estados Unidos. Su caso allí permanece bajo secreto y el Departamento de Justicia no ha hecho públicos los cargos, pero su defensa cuenta que se le atribuye el papel de organizador en la protesta contra la fábrica de material militar de New Hampshire y de haber lavado dinero con transferencias a Túnez que podrían haber acabado en poder de Hamás.
Su abogado, Aitor Martínez, asegura que no hay pruebas en su contra y que se pide su extradición con una «mera denuncia», en una «persecución claramente política en la que se está criminalizando la ayuda a Palestina». Según la defensa, las transferencias a Túnez tuvieron un origen lícito en su fortuna personal y se destinaron a financiar su vida privada y a un club de fútbol local, y Chambers habría financiado proyectos humanitarios en Gaza, no a ninguna organización terrorista. «Estados Unidos deja la coletilla de que el dinero enviado a Túnez pudo haber terminado en manos de organizaciones terroristas, pero no identifica qué organización terrorista, ni en qué cuantía, ni a través de qué canal», dijo el letrado.
Sobre la protesta de New Hampshire, la defensa afirma que se le acusa de desórdenes y de conspiración para cometer desórdenes solo por el hecho de que Chambers pagó la fianza de las activistas que fueron encausadas, que solo fueron condenadas a 60 días de cárcel. En una comunicación enviada desde prisión al diario español El País a través de su esposa, Chambers dijo: «No soy palestino y no tengo control sobre a quiénes votan. Soy un defensor de los derechos humanos y por eso siempre ofreceré mi apoyo moral a las personas que luchan por sus vidas, por las vidas de sus hijos y por la libertad».
El contexto político
Su defensa está liderada por el mediático exjuez Baltasar Garzón, conocido por ordenar la detención del exdictador chileno Augusto Pinochet en Londres en 1998 y por defender al fundador de WikiLeaks, Julian Assange. Pese a las denuncias de persecución política de sus abogados y de voces de la izquierda española, el gobierno de Pedro Sánchez autorizó el 22 de septiembre el inicio de la fase judicial del proceso de extradición. La portavoz del gobierno, Elma Saiz, subrayó que se trató de un paso «puramente procedimental» y que Chambers tendrá un proceso judicial «con todas las garantías» antes de cualquier decisión definitiva.
Sumar, el partido minoritario en la coalición izquierdista que gobierna España, se posicionó a favor del detenido: «La extradición equivale a una criminalización de la solidaridad con Palestina», dijo Enrique Santiago, uno de sus diputados. El proceso puede prolongarse y, aunque la justicia resuelva a favor de la extradición, será el gobierno el que tenga la última palabra. El adelanto de las elecciones en España al próximo 29 de noviembre añade incertidumbre al caso: las encuestas pronostican por ahora un triunfo de la derecha y, según BBC Mundo, es poco probable que el asunto se resuelva antes de la formación de un nuevo gobierno.
La esposa de Chambers, la actriz Stella Schnabel, dijo en un comunicado: «‘Fergie’ podría pasar el primer año de la vida de nuestro hijo sin poder tomarlo en brazos y viéndolo solo a través de un cristal a pesar de no haber sido condenado por ningún crimen».
Preguntas frecuentes
¿Por qué fue detenido «Fergie» Chambers?
Fue detenido en Ibiza el 10 de julio tras una notificación roja de Interpol solicitada por Estados Unidos, que, según su defensa, lo acusa de delitos de desórdenes y lavado de dinero.
¿Dónde está ahora?
Permanece en la cárcel de Aranjuez, cerca de Madrid, a la espera del proceso de extradición, al que se opone. También ha pedido asilo en España.
¿Quién lo defiende?
Un equipo de abogados encabezado por el exjuez Baltasar Garzón, que denuncia persecución política.




