A este ocelote le amputaron cruelmente los colmillos para domesticarlo

La Dirección Sur Oriente de Cortolima en Purificación, con el apoyo de la Policía Tolima, llevaron a cabo la entrega voluntaria de un Ocelote (Leopardus pardalis) que se encontraba en cautiverio en una vivienda ubicada en el barrio San librada de Purificación.
Inmediatamente, el animal fue trasladado a Ibagué al Centro de Atención y Valoración de fauna silvestre –CAV- de Cortolima, donde los profesionales de la entidad procedieron a hacerle la valoración clínica y biológica encontrando que este Ocelote había sido víctima no solo de la privación de su libertad sino también de maltrato animal.
«Se estableció que su estado general es normal, está sano. Los colmillos fueron cortados en su base. Esto es una práctica común entre los traficantes de fauna para evitar que los animales le causen daño a las personas. Este animal no va a volver a recuperar sus dientes y no podrá cazar de manera efectiva», expresó Ignacio Bernal, veterianario del CAV de Cortolima.
De acuerdo con Cristian Hernández, biólogo del CAV de Cortolima, el felino está altamente amansado. Cuando estaba cerca de los humanos trataba de fonetizar y acaparar atención como si fuera un gato doméstico lo cual es un comportamiento impropio de la especie. Esto produce que la rehabilitación para este animal y su retorno a la naturaleza sea complicado.
«El animal tiene que pasar por un proceso odontológico muy largo porque habría que hacerle unos implantes dentales en la mandíbula superior y no sabríamos si funcionaría o no. Hablar de rehabilitar esta especie para su reintroducción a la naturaleza es difícil», afirmó Hernández.
Y agregó, «también hay que garantizarle bosques amplios con recursos alimenticios, ya que son depredadores de primer nivel, y si no hay disponibilidad de alimento, llegarán a las fincas o granjas donde finalmente los matan, atentando a la conservación de la misma especie. Este animal no puede competir con uno silvestre por su domesticación».
Es de recordar que el hecho de tener fauna silvestre como mascota hace parte de la cadena de tráfico, lo que incurre en un delito que se debe responder ante las autoridades administrativas y penales.





