Ecuador garantiza su luz: afirma que puede atender la demanda eléctrica diaria sin importar energía de Colombia
En medio de la creciente tensión con Colombia por medidas comerciales y energéticas, el gobierno ecuatoriano aseguró que su sistema eléctrico nacional tiene la capacidad de cubrir la demanda diaria de energía de forma autónoma, incluso ante la suspensión del suministro de electricidad desde el país vecino.

El Ministerio de Ambiente y Energía de Ecuador emitió este jueves un comunicado oficial detallando que el Sistema Nacional Interconectado (SNI) registra una disponibilidad real de 5.454 megavatios (MW), suficiente para atender el consumo interno bajo condiciones normales de operación.
Según las cifras oficiales, la infraestructura del país cuenta con niveles de almacenamiento energético robustos, con un total de 790,7 gigavatios-hora (GWh) acumulados en los embalses más importantes. El embalse de Mazar, pieza clave de la matriz eléctrica, concentra la mayor parte de esa energía, reforzando la estabilidad del sistema, según el documento gubernamental.
La declaración llega luego de que Colombia anunciara la suspensión temporal de la venta de energía eléctrica hacia Ecuador y la aplicación de aranceles del 30 % a productos ecuatorianos como parte de un intercambio de medidas comerciales entre ambos países.
En respuesta, las autoridades ecuatorianas han destacado que solo entre el 4,8 % de la energía que se consume actualmente proviene de importaciones, por lo que el restante 95 % —combinado entre generación hidroeléctrica y térmica— asegura el suministro interno sin comprometer la estabilidad de la red.
💧 Hidroeléctrica y térmica: combinación estable
El comunicado también resalta que el abastecimiento energético se sustenta en un equilibrio entre generación renovable y térmica. Esto, acompañado de la capacidad de los embalses, ha sido presentado por el Gobierno como una garantía de que la demanda diaria puede ser cubierta sin asistencia externa, incluso ante escenarios de mayor presión sobre el sistema.
El Ejecutivo ecuatoriano concluyó subrayando que el SNI está bajo monitoreo permanente para asegurar la continuidad y confiabilidad del servicio para los ciudadanos, en medio de un contexto diplomático que ambas naciones han definido como “complejo” y que requiere canales de diálogo abiertos para encontrar soluciones sostenibles.




