EE. UU. e Israel lanzan ataque masivo contra Irán y desatan escalada de violencia en Medio Oriente
Estados Unidos e Israel iniciaron este sábado una ofensiva militar sin precedentes contra Irán, marcando un punto de inflexión en el conflicto regional. Tras los bombardeos, Teherán respondió con misiles y drones dirigidos hacia Israel y varios países del Golfo, ampliando el conflicto más allá de las fronteras iraníes.

Ocho meses después de la última confrontación abierta, Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque conjunto “de gran envergadura” contra objetivos en Irán, que incluyó explosiones en la capital, Teherán, y en otras ciudades clave del país. El hecho fue anunciado sorpresivamente por el ministro de Defensa israelí, con ataques que se escucharon desde primeras horas de la mañana.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que se trata de una operación conjunta “masiva” y sostuvo que el objetivo es presionar a Irán tras rechazar todas las oportunidades de renunciar a sus ambiciones nucleares. En un mensaje difundido en redes, Trump instó al pueblo iraní a tomar el poder una vez concluida la ofensiva.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, afirmó que esta guerra sería “mucho más fuerte” que la anterior de junio y que busca eliminar “la amenaza existencial que representa” el gobierno de los ayatolás para la seguridad regional.
Respuesta de Irán y expansión del conflicto
La respuesta iraní no se hizo esperar. Los Cuerpos de Guardianes de la Revolución anunciaron que lanzaron una primera oleada de misiles y drones contra Israel, en respuesta a los bombardeos. Además, se reportaron explosiones en países del Golfo como Baréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, de acuerdo con informes oficiales.
Los ministerios de defensa de Arabia Saudita, Kuwait y otros Estados del Golfo confirmaron intentos de interceptar proyectiles dirigidos a su territorio, mientras que Qatar aseguró haber repelido varios misiles con su sistemas de defensa antiaérea.
Cierre de aeropuertos y ruta aérea afectada
La escalada de violencia también ha tenido efectos en el tráfico aéreo civil. Varias aerolíneas internacionales suspendieron vuelos hacia y desde destinos en Medio Oriente, incluyendo Tel Aviv y Teherán, mientras que varios países cerraron su espacio aéreo por razones de seguridad.
Israel, por su parte, anunció el cierre total de su espacio aéreo para vuelos civiles y pidió a los viajeros evitar los aeropuertos hasta nuevo aviso, en medio de la intensificación del conflicto.
Objetivos del ataque y foco de la crisis
Según informes de la televisión pública israelí, entre los objetivos de los ataques figurarían el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, y el presidente iraní Masud Pezeshkian, aunque fuentes oficiales no han confirmado detalles precisos del impacto.
La ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel representa un punto álgido en la tensión entre Occidente y Teherán, con implicaciones que se extienden más allá del conflicto bilateral y que podrían redefinir el equilibrio de poder en la región.




