Estados Unidos incauta en el Caribe su sexto buque petrolero en medio de la cuarentena a embarcaciones sancionadas
Las fuerzas estadounidenses interceptaron en aguas del Caribe el buque petrolero Verónica, marcado como el sexto barco incautado por Washington por operar en desafío a la cuarentena impuesta por el gobierno de Donald Trump a embarcaciones sancionadas.

Por: David Gutierrez
Las autoridades de Estados Unidos anunciaron este jueves 15 de enero la incautación del petrolero Verónica en el mar Caribe, el sexto buque interceptado por fuerzas estadounidenses que, según Washington, desafiaba la cuarentena establecida para buques sancionados en la región.
Mediante un mensaje publicado en la red social X, el Comando Sur del Ejército estadounidense detalló que infantes de marina y marineros asignados a la Joint Task Force Southern Spear, con apoyo del Departamento de Seguridad Nacional, zarparon desde el portaaviones USS Gerald R. Ford para detener la embarcación sin incidentes durante una operación realizada en las primeras horas del día.
El buque cisterna Verónica, que habría estado operando contrariamente a la cuarentena impuesta por la administración de Trump a los barcos sancionados en el Caribe, fue interceptado y asegurado en cumplimiento de esa política, que busca limitar las exportaciones de petróleo no autorizadas desde regiones bajo embargo. “El único petróleo que saldrá de Venezuela será aquel que esté coordinado de forma adecuada y legal”, señaló el Comando Sur en su comunicado.
Esta incautación se suma a una serie de capturas similares realizadas en las últimas semanas como parte de la campaña de Estados Unidos para hacer cumplir sus sanciones y ejercer control sobre el flujo de crudo ligado a Venezuela. Entre las operaciones previas se cuenta la interceptación de buques como el Olina y otros vinculados a lo que Washington describe como una “flota fantasma” que transporta petróleo embargado.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, acompañó el anuncio con un video que supuestamente muestra el abordaje de la embarcación, destacando que la acción se llevó a cabo “de forma impecable y conforme al derecho internacional”.
Aunque las autoridades estadounidenses han promovido estas incautaciones como parte de la aplicación de sus políticas de sanciones y de un operativo conocido como Operación Southern Spear, algunos observadores internacionales han cuestionado la legalidad de estas acciones y las califican como un ejercicio de presión geopolítica en el contexto de las tensiones con el Gobierno venezolano.
Hasta el momento no se han reportado confrontaciones ni heridos durante la operación, y el buque Verónica permanece bajo control de las autoridades estadounidenses, mientras continúa la implementación de medidas destinadas a garantizar que solo exportaciones petroleras “coordinadas legalmente” puedan operar en la región.



