Ibagué se prepara ante posible llegada del fenómeno de El Niño
Autoridades alertan sobre altas temperaturas, sequías e incendios forestales en la región

Las autoridades ambientales y de gestión del riesgo encendieron las alertas en Ibagué y el Tolima ante la alta probabilidad de que el fenómeno de El Niño se consolide durante el segundo semestre de 2026. Según reportes del IDEAM, ya se presentan señales de calentamiento en el océano Pacífico ecuatorial, situación que podría provocar fuertes aumentos de temperatura, reducción de lluvias y un incremento considerable del riesgo de incendios forestales.
De acuerdo con expertos y organismos meteorológicos, existe una alta probabilidad de que el fenómeno climático se fortalezca entre junio y agosto y permanezca hasta finales de año. Ante este panorama, la Administración Municipal de Ibagué comenzó a socializar recomendaciones preventivas para evitar emergencias ambientales y reducir los impactos en la salud, el abastecimiento de agua y el sector agropecuario.
Entre las zonas identificadas con mayor riesgo de incendios forestales aparecen sectores rurales como El Totumo, Carmen de Bulira y Buenos Aires. En la zona urbana también preocupa la situación en barrios y sectores de El Salado, Ciudadela Simón Bolívar, Nueva Castilla, Picaleña, La Samaria, Los Tunjos y Hacienda Santa Cruz, donde las altas temperaturas y la vegetación seca podrían facilitar la propagación del fuego.
Las autoridades hicieron un llamado urgente a la ciudadanía para evitar quemas agrícolas, no arrojar colillas de cigarrillo ni botellas en zonas verdes y reportar rápidamente cualquier columna de humo. Asimismo, recomendaron comenzar desde ahora medidas de ahorro de agua y energía, ya que uno de los efectos más fuertes de El Niño suele ser la disminución de caudales y el riesgo de racionamientos.
El posible fenómeno también genera preocupación en sectores productivos como la ganadería y la caficultura del Tolima, donde ya se evalúan estrategias para enfrentar eventuales sequías, pérdidas de cultivos y afectaciones económicas. Mientras tanto, organismos de emergencia mantienen monitoreo permanente sobre la evolución del clima y piden a la comunidad mantenerse informada únicamente a través de los reportes oficiales del IDEAM.



