Bombardeos militares contra el ELN en el Catatumbo dejan dos guerrilleros muertos y tres campesinos heridos
El primer operativo aéreo del gobierno de Abelardo de la Espriella destruyó campamentos rebeldes en Norte de Santander, pero generó denuncias por afectaciones a la población civil y desplazamientos forzados.

Las Fuerzas Militares ejecutaron la operación “Beta”, el primer bombardeo aéreo desde la llegada a la presidencia de Abelardo de la Espriella, dirigido contra estructuras del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en la región del Catatumbo, Norte de Santander. El operativo, realizado entre la noche del lunes y la madrugada del martes en áreas rurales entre Tibú y San Calixto, dejó un balance preliminar de dos guerrilleros muertos, cinco campamentos y dos búnkeres destruidos, según confirmaron fuentes militares.
Despliegue de fuerza aérea y combates
La acción militar comenzó tras un enfrentamiento en tierra liderado por el Comando de Operaciones Especiales de las Fuerzas Militares. Ante la intensidad de la confrontación, se desplegó apoyo aéreo mediante aviones de combate K-FIR y A29 Super Tucano. En el lugar, las tropas incautaron armamento, drones, equipos de comunicación y material explosivo, mientras las autoridades verifican si entre los neutralizados se encuentra algún cabecilla de la organización armada.
El presidente De la Espriella, quien se desplazó a la zona, reafirmó su postura de «mano dura» e insistió en que las opciones de negociación están cerradas.
“La opción del diálogo está completamente agotada”, afirmó el mandatario, señalando que las estructuras criminales solo tienen dos caminos: someterse a la justicia o enfrentar la acción militar del Estado.
Denuncias por impacto en la comunidad civil
Pese a los resultados operativos contra la guerrilla, la Defensoría del Pueblo, la Personería municipal y líderes comunitarios del Catatumbo encendieron las alarmas por los efectos colaterales de las incursiones aéreas. De acuerdo con las denuncias locales, las operaciones militares dejaron al menos tres campesinos heridos, provocaron episodios de desplazamiento forzado en las veredas contiguas y habrían vulnerado normas del Derecho Internacional Humanitario (DIH).
Las organizaciones defensoras de derechos humanos en la región solicitaron la presencia inmediata de organismos de verificación para evaluar los daños a la infraestructura comunitaria y atender a las familias campesinas afectadas por los enfrentamientos.




