banner indeportes tolima 2020
Viral

Las particularidades de la pintura al óleo: correcciones, veladuras y luz. Las principales ventajas de la técnica pictórica más arraigada de la historia del arte occidental.

Desde que en el siglo XV se comenzó a introducir el aceite como aglutinante de los pigmentos que ya se venían utilizando desde la antigüedad, la pintura al óleo se convirtió rápidamente en la técnica más extendida en lienzos y tablas de todos los talleres de artistas.

Pero, ¿a qué se debe esta expansión y este triunfo de los colores al óleo?  Al contrario de lo que se puede pensar, el hecho de contar con una técnica que requiere un largo proceso de secado puede suponer una ventaja en términos de correcciones sobre el lienzo. El motivo es que la pintura húmeda admite una serie de modificaciones en la intensidad e incluso en las mezclas que, de otra forma, en una capa de pintura seca sólo se podrían conseguir pintando nuevamente encima de esta.

Sin embargo, esta ventaja puede actuar como un arma de doble filo ya que la pintura al óleo, aplicada sin sentido sobre un lienzo y modificada continuamente al no secarse, puede alargar infinitamente el proceso de creación de un cuadro convirtiéndolo en un continuo ir y venir de la misma pintura sobre la tela, que se irá mezclando y ensuciando progresivamente con pinceladas anteriores todavía húmedas.

En estas dos razones, sumadas a la calidad de los resultados –de una riqueza y de un brillo que no se podría conseguir de otra manera- encontramos la clave que nos revela por qué los artistas consagrados y las academias se afanaban en dominar esta técnica que en sus comienzos requería, además, de un proceso de artesanía propio del autor y previo a la aplicación del color sobre la tela del lienzo o de la tabla: la obtención y la creación de los pigmentos. Si queremos comprobar de primera mano la calidad y las particularidades de la pintura al óleo a lo largo de la historia, basta con hacer click aquí.

Por todos estos motivos, no es de extrañar que una técnica tan venerada se convirtiese rápidamente en la más demandada para los retratos de encargo. Hoy en día esta tradición continua, seguida muy de cerca por los retratos a pastel, lo que no hace sino confirmar que las técnicas que permiten una mayor flexibilidad para las modificaciones, el difuminado y el trabajo de la luz sobre el formato de las obras, sean las más valoradas a la hora de representar el cuerpo y el rostro humano, tan llenos de matices. Podemos obtener un buen ejemplo de retratos realizados al óleo aquí https://retratosdeencargo.com/.

Al igual que el óleo, pero con la diferencia de que se trata de una técnica seca, el pastel permite fundir y mezclar colores ya presentes en el cuadro, dotando a las obras de un aspecto más vivo y luminoso, que se aleja de los resultados mates y estáticos. Es por esta misma razón por la que el impresionismo, movimiento fundado sobre la necesidad de mostrar “lo cambiante del mundo” a través de la luz, es una de las técnicas de representación que cuenta con un mayor número de obras originales –además de con infinidad de bocetos- pintados a pastel, por artistas tan conocidos como lo son Mary Cassatt o Edgar Degas.

Y si bien tenemos que tener en cuenta que el impresionismo no contó con una gran aceptación en su época, hoy en día el impresionismo es una de las técnicas pictóricas más valoradas y esto lo podemos comprobar fácilmente en el hecho de que ya está muy extendida la compra de cuadros impresionistas por encargo lo que, por suerte, nos permite disfrutar en todo momento de la energía que aportan estas técnicas a las obras más conocidas.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cerrar