Papa León XIV llama a la paz y rechaza la guerra en su homilía del Domingo de Ramos
En la Misa del Domingo de Ramos, que marca el inicio de la Semana Santa, el papa León XIV lanzó un fuerte llamado a la paz mundial y condenó el uso de la religión para justificar los conflictos armados, con especial énfasis en la situación de Oriente Medio y el sufrimiento de los cristianos en zonas de guerra.

Ante miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro del Vaticano, el pontífice subrayó que Jesucristo es el “Rey de la paz” y enfatizó que Dios no puede ser invocado para legitimar la violencia ni las guerras. “Dios no escucha a quienes tienen las manos llenas de sangre”, afirmó León XIV en un mensaje directo y sin precedentes para esta celebración litúrgica.
La homilía, además de recordar el significado espiritual del Domingo de Ramos como la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, fue utilizada por el Papa para contrastar la mansedumbre y humildad de Cristo con la violencia que vive hoy el mundo. Según León XIV, la paz no es un ideal abstracto, sino una responsabilidad activa de los creyentes, quienes deben rechazar la violencia y trabajar por la reconciliación.
El Santo Padre hizo una referencia explícita al conflicto prolongado en Oriente Medio, donde muchos cristianos —y otros civiles— sufren las consecuencias de enfrentamientos que les impiden vivir plenamente los ritos de la Semana Santa. “Estamos más que nunca cerca, mediante la oración, de los cristianos de Oriente Medio que sufren las consecuencias de un conflicto atroz”, expresó, subrayando la urgencia de abrir “caminos concretos de reconciliación y paz”.
El pontífice también alertó sobre el peligro de usar a Dios como justificación para la guerra y reiteró que la violencia solo genera más violencia, insistiendo en el ejemplo de Jesucristo, quien en su Pasión rechazó la defensa por medio de la fuerza y aceptó el sufrimiento por amor a la humanidad.
Además, León XIV conectó el drama bíblico de la Pasión con las heridas contemporáneas del mundo, extendiendo su llamado a la oración por todas las víctimas de la guerra, incluidos migrantes y civiles que han perdido la vida en el mar o en zonas de conflicto, y elevó su plegaria al “Príncipe de la Paz” para que sostenga a los pueblos heridos y permita la construcción de procesos de paz genuinos.
Este mensaje del papa León XIV se da en un contexto en el cual la Iglesia Católica, bajo su liderazgo, ha intensificado su labor por la reconciliación y la solidaridad, insistiendo en la importancia de la justicia y el respeto por la dignidad humana en medio de crisis globales.



